viernes 24 de abril de 2009

Mi virtud.

"Le digo a mi compañero: 'Ver el mar me da
esperanza. El agua no puede desaparecer porque moriríamos en el acto. Además, yo
siempre me sentí anfibia ¿Tú qué eres?' Él se queda en silencio un momento y
responde: 'Yo desapareceré. No quiero decir que la muerte me llevará sino que un
día desapareceré y es posible que sea para vivir en otro
territorio'.
(Daniela Tarazona)
Alguna grieta del techo; cualquier sabor exótico, nuevo; el timbre apagado de su voz. Yo me desnudo sin prisa. Estoy a punto de sonreír. Él suelta algo atávico, apabullante. Entonces, sabe a ganas de morirse. Dice que estamos agotados del día y la ciudad. -No importa-, él no descubrirá qué importa. Mientras, le libro del peso de mi cuerpo. Esta vez me he propuesto ser cómoda, leve. De cualquier forma, nunca he visto a un hombre como una luciérnaga y esta habitación se encuentra a salvo del daño. -Te cuidaré todos los días-, antes de quedar dormido. Entonces, me muerdo los labios, me guardo los ojos y pretendo dormir.